martes, 3 de junio de 2008

Reflexiones sobre Internet (Artículo traducido del inglés: Internet)

Por: Nerliny Carucí
Noviembre de 2007

1. Internet, el medio de la revolución en la revolución digital
Apenas hace unos años que hemos comenzado a calibrar el impacto de Internet en la urdimbre social actual y en nuestra propia cosmovisión. En efecto, Internet es un medio poderoso de intercambio y reconstrucción de saberes e informaciones, que rompe no sólo con todos los esquemas de los sistemas tradicionales de información (netamente piramidales, con una estructura jerárquica vertical), sino que además presenta una taxonomía contradictoria y, a la vez, complementaria donde se ven evidenciados procesos de recepción y generación de información, así como cambios en la misma estructura enmarañada del entramado informativo que suele desarrollarse de forma vertiginosa, sin ningún tipo de directrices.
El autor del artículo que tuvimos como base para sustentar este examen define, en reiteradas oportunidades a lo largo del texto, a Internet como el “más pujante medio de intercambio y comunicación directa entre individuos que haya existido en la historia de la humanidad”, por cuanto es un sistema de información que gesta y propicia posibilidades significativas de participación horizontal entre internautas.
Para este investigador, la Red deja de ser un espacio exclusivo de búsqueda y recuperación de información, para convertirse en una opción que nos permite intervenir y movernos dentro de la telaraña digital. De hecho, podríamos afirmar que Internet es un medio que hace una revolución dentro de la llamada revolución digital, pues realiza un despliegue de un alto sentido de lo ecléctico, encarnando el carácter de un archivo de información y manteniendo de manera paralela la participación, y la interactividad en la construcción de nuevos conocimientos, en el marco del proceso de ir democratizando la información y fomentando espacios para que todos los ciudadanos puedan no sólo acceder al saber, sino que además puedan apropiarse del lenguaje y de los conocimientos para alcanzar un desarrollo integral.

... A dos voces: Reflexionar y elevar la calidad de vida
Hay un viejo adagio francés que reza: Conocer las cosas que le hacen a uno desgraciado ya es una especie de felicidad. Y, precisamente, ésa es la razón por la cual el ser humano, desde los primeros tiempos de la historia, ha buscado conocimientos que le permitan interpretar la realidad y, al mismo tiempo, integrar informaciones para elaborar proposiciones lógicas y confiables que le ayuden a describir, explicar y predecir los fenómenos socio-naturales, en aras de tener una mayor autonomía sobre la vida.
Para algunos estudiosos, cada individuo se ingenia para obtener informaciones adecuadas para sobrevivir e interrelacionarse con su entorno y sus semejantes. En la antigüedad, ya la especie humana buscaba acercarse a su realidad, a partir del conocimiento cotidiano, pero con el pasar de los años se observó que el sentido común no es suficiente para entender los enigmas de la naturaleza y, menos aún, los de los individuos. Fue así cómo se empezaron a sentar las bases para un conocimiento racional y verificable: la ciencia.
Ordaz y D’Aubeterre (2006) coinciden en decir que el conocimiento científico se produce a raíz de incógnitas, debates y pugnas que conducen a conocer la realidad -o parcelas de la realidad-, cuyo entendimiento posibilita la reconfiguración del mundo, ya sea por medio de la adquisición de nuevos conocimientos o por el refuerzo de otros ya existentes. Ahora bien, teniendo como premisa que el conocimiento científico responde a la necesidad de respuestas, los avances tecnológicos son un herramienta clave para el avance de la ciencia. Internet, que es el medio que más interesa, representa una potencia para que la cultura científica de la sociedad se difunda y se pueda compartir, sobre todo con países donde todavía la revolución tecnológica es irrisoria.
El rol de la ciencia con este recurso informático estriba en garantizar que los avances científicos puedan ser conocidos y, mejor aún, que puedan gestarse productos de gran impacto social, como la configuración de redes de Telemedicina que permiten que un médico que trabaja en una zona rural pueda contactarse por videoconferencia o por messenger con un especialista de una gran urbe. Vale la pena mencionar la red de telemática de salud cubana que menciona el escritor del artículo, a través de la cual buscan extender y democratizar la información sanitaria, usando a su vez informaciones confiables que aparecen en la Web relacionadas con esa área. Esto es, empleando medios y recursos de cotejo de información, más un exhaustivo proceso de investigación y reflexión, con la firme intención de desarrollar mecanismos internos que sirvan para reducir el margen de error y garantizar informaciones fidedignas que puedan ser usadas por otros.

2. Semillas para la democratización y expansión de la información
Quizá es demasiado pronto para determinar cuáles serán las potencialidades que brindará el uso de Internet, sin embargo en este artículo se presentan algunas de las fuerzas más avasallantes que muy probablemente marcarán el destino de las relaciones de poder. A continuación presentamos un listado:
a. En primer lugar, la democratización de la información y el conocimiento, que está impulsada por una metodología antihegemónica y participativa. Los ordenadores y las redes ponen si no en igualdad de condiciones, al menos le otorgan cierta paridad a los países en vías de desarrollo que no cuentan todavía con suficientes recursos tecnológicos, pero que gracias a las redes ahora pueden tener a la mano información actualizada.
b. Construcción de conocimientos colectivos, lo cual convierte a Internet en todo un acontecimiento cultural porque abstrae, conceptúa y estructura informaciones que pueden entenderse desde cualquier espacio geográfico. En otras palabras, crea referentes comunes que traspasan las fronteras de las culturas. Ahora nos encontramos con situaciones como que entre investigadores de Massachusetts y de Helsinki crean un sistema operativo de software libre, del cual ahora se benefician cientos de miles de personas, entre ellos investigadores.
c. Da la sensación de libertad, porque como “el usuario está inserto en una jerarquía electrónica (que por estar oculta, suele instalar una falsa ilusión de total albedrío)”. Ello hace que el internauta se sienta autónomo.
d. Además de ofrecer información permite que el navegante haga sus aportes. Es decir hay un proceso de transmisión de información tanto vertical, como horizontal.
e. Las informaciones que allí aparecen, por lo general, son objeto de una actualización continua.
f. Puede convertirse en una herramienta muy útil para promover una cultura científica en la sociedad.
g. Favorece el desarrollo de un sistema educativo, si se toman las previsiones correspondientes para evitar la gran mayoría de los peligros que presentamos en la próxima sección.

3. Patologías de Internet
La entrada en juego de tanta información, obviamente, tiene sus efectos nocivos. Como explica el escritor, “contar con más información ofrece en principio un notable rédito potencial, pero también puede significar más confusión”. Aquí sintetizamos algunas de las amenazas de Internet:
a. Los usuarios corren el riesgo de ser vigilados y reprimidos por la propia Red. Como afirma el sociólogo catalán Manuel Castells (citado por el autor del artículo objeto de estudio) quien, como pocos, ha trabajado el tema con notables lucidez y capacidad de anticipación: “un poder político, judicial, policial o comercial (defensores de derechos de propiedad) que quiera actuar contra un internauta determinado puede interceptar sus mensajes, detectar sus movimientos y, si están en contradicción con sus normas, proceder a la represión del internauta, del prestador de servicios, o de los dos”.
b. Hay mucha contaminación informativa: se corre el riesgo de encontrar mucha basura, informaciones falsas, informaciones banales y una serie de mentiras que se consumen y redistribuyen como por ejemplo “la jugarreta de Brandom Williams, un estudiante de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, quien a finales de 2003 inventó un estudio en el que supuestamente se demostraba que la fellatio es una práctica que reduce el riesgo de contraer cáncer de mama. Colocada en la página Web de la Universidad como una broma, la noticia con todos los detalles de la supuesta investigación despertó tanta atención que fue reproducida y mantenida como cierta por CNN hasta que se reveló la verdadera historia (Wolf y col, citado por el autor)”.
c. Las fallas en la gramática, incluyendo errores de acentuación, ortográficos, sintácticos, etc.
d. La banalización de la información -que surge por la rapidez con la que llueven las informaciones- está desincronizada con nuestra capacidad racional de asimilar tantas informaciones que muchas veces somos lo que el autor denomina digitalmente incultos, trayendo como consecuencia que no sepamos qué hacer con tanta información, o que puedan propagarse virus porque apretamos cualquier tecla sin pensar demasiado.

4. El conocimiento silvestre

La trivialización cultural guarda una estrecha relación con la denominada infoxicación que no es más que la condición provocada por el desmesurado crecimiento de la información disponible (Cervera, s.f.). Esta situación cambia radicalmente el flujo informativo, trayendo como consecuencia que aunque el número de internautas cada día se incrementa más, lo cierto es que el proceso de asimilación de la cultura digital no experimenta sino retrocesos. Se nos bombardea con tantas informaciones que no nos da tiempo ni de pensar. Como diría el escritor del artículo trabajado, una gran parte de los usuarios de Internet y de otras altas tecnologías están culturalmente adocenados, se confunden entre los analfabetas, pues aunque interactúan en mundo tecnológico deslumbrante, carecen de una formación intelectual para la reflexión, la interpretación, la crítica.
Frente a este panorama, se plantea el entrenamiento necesario para que los individuos se apropien de los recursos conceptuales y materiales para el manejo de las nuevas tecnologías, en el caso que nos atañe, Internet, en aras de que la explotación se haga “por cauces racionales y socialmente acordes a las metas culturales de la sociedad toda”, cuya ejecución permita buscar en páginas confiables y tratar de respaldar la información con otras informaciones o buscando un responsable explícito que pueda ser contactado.
En resumen, se trata no sólo de instruir o transmitir conocimientos técnicos para el manejo de las tecnologías; antes bien se debe elevar a la par la cultura de reflexionar ante los textos, sujetos o hechos que hemos estemos leyendo. Y, asimismo, se debe tener conocimiento sobre cuáles son las amenazas de las tecnologías, para tratar de tomar los correctivos pertinentes de manera que se puedan prevenir las conductas negativas y además se pueda evitar caer en las trampas de gente sin oficio.

5. Oportunidades y recursos para investigadores
en el área de Lectura y Escritura

Tal y como está el escenario tecnológico y de telecomunicaciones actual, nos parece que el primer deber de investigadores sería aprovechar la tecnología para proporcionar saberes que no aún no han sido investigados o pensados en el área de lectura y escritura: ser capaces de reflexionar por nosotros mismos, de despreciar las informaciones falsas y los textos ambiguos. Los recursos mencionados en el artículo: el correo electrónico, los blogs y páginas Web personales, la metodología wiki, las tertulias electrónicas (chat), el intercambio entre condiscípulos en cursos a distancia y los grupos de discusión; todos ellos pueden ser nuestros principales aliados para acceder a información que otros investigadores han hecho.
La efectividad de la lectura depende de lo que el autor quiera expresar y de las suposiciones del lector, dentro de un espacio y momento determinados. De ahí que somos nosotros como lectores quienes le tenemos que dar vida a las marcas que aparecen sobre el papel y, a la vez, ir transformando nuestros conocimientos con la información leída. Rosenblatt(1996) indica que el lector se transforma a medida que lee, pues él va construyendo un texto paralelo, estrechamente ligado al texto con el cual está efectuando la transacción. Partiendo de esta idea, la mayoría de los teóricos convergen en afirmar que la lectura se entiende como un proceso activo y receptivo, dado que el lector crea un significado que, posteriormente, empleará para elaborar sus propias redacciones. De ahí que, la importancia del manejo de Internet que es un gran texto que tiene otro soporte, un soporte virtual al cual podemos acceder desde cualquier lugar y lograr obtener información que podría servir para reforzar nuestro trabajo.
En el entorno de la escritura, también Internet nos ofrece la posibilidad de reparar las llamadas lagunas mentales de las cuales sufrimos en el caso de que nuestra memoria a largo plazo no posea los suficientes conocimientos previos sobre el tema que se va a escribir o sobre el tipo de texto que se redactará. En ese momento se debe recurrir a utilizar estrategias de apoyo, como consultar enciclopedias, diccionario, o extraer las ideas de otros autores, y para eso tenemos Internet.


Referencias

Cervera, J. (S.f. “El siglo de la abundancia; economía, sociología y política de la Era de la Infoxicación”. [Artículo en línea]. Disponible: http://www.cibersociedad.net/congres2004/grups/fitxacom_publica2.php?grup=99&id=678&idioma=es [Consulta: 2007, noviembre 30]

Ordaz, J. Y D’Aubeterre, L. (2006, mayo). Métodos de Investigación. Ponencia presentada en la materia Metodología de Investigación en Ciencias Sociales I. Ciudad Guayana.

Rosenblatt, Louise (1996). La teoría transaccional de la lectura y la escritura. En textos en contexto N. 1. Los procesos de lectura y escritura. Buenos Aires: Lectura y Vida.

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